¿Por qué una Consultoría Comercial Agrícola?

Los mercados hoy en día cambian muy rápido, en el caso de la agricultura en muchas oportunidades se piensa que es muy tradicional o despacio, lo cual está lejos de ser cierto y toda aquella persona involucrada en el mundo agrícola lo sabe muy bien.

La presencia de mapas satelitales mostrando las áreas de cultivo o creando fotos a cientos de kilómetros de distancia con una nitidez poco creíble años atrás, drones realizando aplicaciones aéreas de productos para la protección de cultivos, robots haciendo control de malezas, mecanización en la cosecha de cultivos que años atrás se pensaba que no sería posible, información total de su finca en la palma de la mano a través de teléfonos inteligentes, la utilización de la Inteligencia Artificial, son solo algunas de las evidencias en el mundo agrícola que cada día hay que estar actualizado y pensando en hacer las cosas diferente.

Si bien existen excelentes ofertas de consultoría en el mercado, un factor que siempre se aprecia en los agronegocios, es que exista una afinidad, experiencia o bien vivencia del grupo consultor en sus negocios, ello es lo que ofrece En Acción Consultoría, pues se posee la experiencia y conocimiento de la industria agrícola por más de 30 años que facilita más la adaptación a las necesidades del cliente.

La ruta estratégica

El día a día nos limita en muchos momentos a tomar una pausa y revisar o definir si el camino que estamos tomando en la empresa es el correcto o bien necesitamos identificar si el contexto en el cual nos desenvolvemos ha cambiado, si los equipos comerciales están claros hacia dónde se desea ir o bien si se requiere un refrescamiento de la visión estratégica de la empresa.

En Acción Consultoría, apoyamos la gestión de crear o revisar la ruta estratégica de las empresas que participan en el mercado agrícola. Determinar cuáles son las metas que a mediano y largo plazo la empresa desea alcanzar y especialmente el cómo se va a llegar a dicha meta.

Estrategia en Agricultura

Hoy más que nunca, toda empresa necesita una guía clara donde se indique hacia dónde se desea avanzar. En agricultura el concepto del camino a recorrer es muy fácil de comprender, pues al utilizar la analogía de cualquier cultivo agrícola es de fácil entendimiento.

Si sabemos que un cultivo X podría tener, por ejemplo, un ciclo de 120 días, y los productores saben que lleva diversas fases de cuidado y qué se debe hacer en cada una de ellas, cuándo requiere más agua, o cuándo la fertilización es más importante, asimismo cuándo hay un mayor peligro de ciertas enfermedades o insectos, pues para toda fase o etapa hay una estrategia de control o bien una práctica a seguir. De igual forma, en el agronegocio, debe existir una estrategia general de empresa la cual podría estar compuesta por varias fases en su implementación y por ende varias estrategias.

La estrategia en los agronegocios es qué queremos alcanzar y las acciones es el cómo lo queremos alcanzar. Si no tenemos total claridad de lo que queremos alcanzar el peligro de caer en la improvisación o ser conformistas es muy alto o aún peor el fracaso de nuestra empresa. Una planificación estratégica es una forma ordenada, concisa y clara del rumbo al que deseamos llevar a nuestra empresa.

Covid-19 y la Agricultura: ¿Una oportunidad?

Bien lo dice la frase puedes ver el vaso medio lleno o medio vacío, hoy en día debemos mentalizarnos en ver el vaso medio lleno en la agricultura.

Hay una alta gama de cultivos y enfermedades en los cultivos agrícolas que han enseñado a los agricultores que se debe convivir con estos organismos causales de daños en el campo, pero que también nos han enseñado que siempre se logra salir adelante si existe planificación, experiencia, innovación y por qué no asesoría.

El Covid-19 hoy en día se ha convertido en un virus con el cual debemos convivir y asegurarnos de llevar a cabo con una disciplina perfecta las medidas de seguridad, pues la agricultura debe continuar para alimentar al mundo. De igual forma, el virus ha llegado a movernos el piso a todos y en la agricultura no es la excepción.

La verdadera oportunidad en la agricultura es llevar un análisis profundo de leer en dos vías: a) El mercado al cual vendemos nuestros productos, b) Cómo modifico mi actividad en pro de satisfacer las necesidades de mis clientes y lo hago en forma rentable.

Si nuestros clientes son agricultores, distribuidores, supermercados, ferias del agricultor, industrias, etc., debemos contestarnos muchas preguntas para definir la estrategia y luego poder accionar. ¿Qué preguntas saltan a la vista?, por ejemplo se podrían mencionar entre otras:

  1. ¿Cuáles son las necesidades reales de mis clientes bajo el nuevo contexto?
  2. ¿Estas necesidades irán evolucionando con el tiempo, cuáles podrían ser a futuro las nuevas necesidades?
  3. ¿Existen nuevos segmentos a atender que antes no estaban presentes?
  4. ¿Qué mensaje comercial debo comunicar a mis clientes? ¿Debería comunicar ahora al cliente de mi cliente algo nuevo para generar confianza?
  5. ¿Debo capacitar a mis colaboradores en temas nuevos o habilidades que antes no eran de importancia, cuáles son, cómo los hago, tengo recursos, cómo priorizo?
  6. ¿Qué han hecho otras industrias de las cuales mi empresa podría aprender?
  7. ¿Tengo clara mi estrategia de corto plazo versus lo que deseo hacer en mediano plazo?
  8. ¿Son mis fortalezas actuales lo que el mercado va a requerir a futuro? ¿Cómo me preparo, cómo me transformo?

En los agronegocios debemos hacer una pausa, sacar ese espacio para pensar, de una forma ordenada, estructurada y concreta, para capturar las nuevas oportunidades que el mercado está creando y así darle rentabilidad y sostenibilidad a mi empresa en el tiempo.